Selector de Color
Elige tonos con selector de color, copia HEX, RGB, HSL y revisa variaciones, armonías y contraste.
Elige tonos con selector de color, copia HEX, RGB, HSL y revisa variaciones, armonías y contraste.
| Código | Valor | HTML/CSS |
|---|
Selector de Color sirve para escoger un tono con precisión visual y convertirlo en códigos reutilizables para diseño web, interfaces, documentos gráficos y sistemas de marca. La zona principal permite mover el punto de selección sobre el campo de color, ajustar el tono con el control deslizante y revisar el valor activo en varios formatos. El resultado no se limita a un código HEX: también muestra valores RGB, HSL, HSV, OKLCH y CMYK, de modo que puedes pasar de una idea visual a una referencia técnica preparada para CSS, HTML, prototipos o documentación de diseño.
La ventaja práctica está en reunir exploración, copia y comprobación en un mismo flujo. Puedes probar un color, añadirlo a la tira de paleta, cambiar el formato visible, copiar el valor activo, ver variaciones cromáticas, revisar armonías, simular daltonismo y comprobar contraste sin abandonar la herramienta. Esto ayuda cuando necesitas decidir un color de botón, ajustar un fondo, preparar un acento para una tarjeta, documentar un token de diseño o confirmar que un tono funciona antes de usarlo en producción.
El selector de color también resulta útil para comparar pequeñas diferencias entre tonos cercanos. Un azul con un poco más de saturación puede funcionar como llamada a la acción, mientras que una versión más clara puede servir para fondos suaves o estados hover. Al ver el color junto a códigos y secciones de análisis, la decisión deja de depender solo de la apariencia inicial y pasa a apoyarse en valores que otros diseñadores o desarrolladores pueden copiar de forma consistente.
Usa selector de color cuando el objetivo sea elegir un tono concreto y conservar su referencia exacta. En una interfaz, esto puede significar definir el color principal de una acción, una etiqueta, un borde, un enlace o un estado activo. En un proyecto de marca, puede servir para comprobar si un color propuesto mantiene una presencia clara en botones, tarjetas y elementos de navegación. En una pieza visual, permite ajustar una tonalidad hasta que encaje con el equilibrio general de la composición.
También ayuda cuando recibes un valor aproximado y necesitas convertirlo en algo operativo. Por ejemplo, un equipo puede hablar de “un morado más intenso” o “un verde menos brillante”, pero el desarrollo necesita valores concretos. Al mover el punto de selección y revisar los formatos de salida, puedes transformar esa indicación visual en un código copiable y verificable.
Cuando el proyecto exige consistencia, conviene guardar más de un tono. La tira de colores elegidos facilita comparar varias opciones antes de exportarlas. Una paleta corta con color principal, color secundario, fondo suave y color de apoyo suele ser más útil que una lista larga de tonos sin jerarquía. El objetivo no es acumular colores, sino dejar clara la función de cada uno.
Cada formato responde a una necesidad distinta. HEX es habitual en hojas CSS, RGB facilita cálculos por canal, HSL es cómodo para ajustar tono, saturación y luminosidad, y OKLCH puede ser útil cuando se trabaja con modelos de color perceptual. CMYK aparece como referencia para entornos donde el color se comenta junto a materiales o impresión, aunque la vista web siga dependiendo del navegador y de la pantalla.
| Formato | Uso recomendado | Qué revisar |
|---|---|---|
| HEX | Código compacto para CSS, documentación y sistemas de diseño. | Que el valor incluya el símbolo # cuando el contexto lo requiera. |
| RGB | Trabajo por canales rojo, verde y azul, o integración con código que calcula colores. | Que cada canal permanezca dentro del rango correcto de 0 a 255. |
| HSL | Ajustes legibles de tono, saturación y luminosidad. | Que las variantes mantengan suficiente diferencia visual. |
| HSV | Exploración visual de tono, saturación y valor. | Que el brillo final se adapte al fondo previsto. |
| OKLCH | Referencia moderna cuando se necesita una lectura perceptual del color. | Que el entorno donde se vaya a usar admita el formato necesario. |
| CMYK | Referencia orientativa para conversaciones con piezas gráficas. | Que no se trate como prueba de impresión definitiva. |
Las variaciones ayudan a construir una familia a partir del color activo. Un tono más claro puede servir para fondos, un tono más oscuro puede funcionar como borde o texto destacado, y una versión menos saturada puede ser adecuada para estados desactivados. Revisarlas antes de copiar el código reduce decisiones improvisadas cuando el diseño necesita hover, focus, sombra, tarjeta secundaria o superficie de apoyo.
Las armonías cromáticas ofrecen combinaciones que se relacionan con el color elegido. No sustituyen el criterio de diseño, pero sirven para detectar parejas o grupos de colores con una base coherente. Si una armonía parece atractiva, conviene probarla en una interfaz concreta: texto, fondo, botón, enlace y aviso no tienen la misma exigencia de legibilidad.
La comprobación de contraste es especialmente importante cuando el color se usará con texto. Un color llamativo puede fallar si se coloca sobre un fondo cercano en luminosidad. Antes de aprobar un tono para elementos con contenido legible, revisa la relación de contraste y prueba el color en fondos claros y oscuros. Para una evaluación más específica, puedes contrastar combinaciones en Contraste de Colores.
Después de copiar un color, documentarlo bien evita confusiones. No basta con guardar el código; conviene explicar para qué se usará, en qué fondos se ha probado y qué formato será la referencia principal. Un mismo tono puede aparecer como HEX en CSS, RGB en una especificación técnica y HSL en una guía de ajustes, pero el equipo debe saber cuál es el valor autorizado.
Si el color forma parte de una paleta, anota su función junto al código: primario, secundario, acento, superficie, borde, texto o estado. Esta clasificación reduce cambios innecesarios cuando varias personas trabajan sobre los mismos componentes. También ayuda a detectar duplicados: si dos colores cumplen la misma función y apenas se distinguen, quizá uno sobra.
Antes de usar el código final, confirma tres puntos: el formato que necesita tu entorno, la función que cumplirá el color y la legibilidad frente al fondo. Si el color procede de una imagen, puede ser más rápido extraerlo con Cuentagotas Online y después ajustarlo aquí. Si el color ya está decidido, exporta solo los valores necesarios para evitar duplicar códigos que nadie va a usar.
Un buen cierre consiste en nombrar cada tono según su función. Por ejemplo, acento principal, fondo suave, borde discreto o texto sobre fondo oscuro. Esa etiqueta funcional evita que la paleta quede como una lista de códigos sin contexto y facilita que otra persona entienda por qué se eligió cada color.
Cuando el color se comparte con otras personas, incluye una muestra visual junto al código siempre que sea posible. Ver el tono y leer el valor al mismo tiempo reduce errores de copia, especialmente cuando varias variantes tienen números parecidos. Si el color pertenece a un componente, anota también dónde aparece y qué estado representa.